CIFRA
  Centro de Investigación y Formación de la República Argentina
CTA
INICIO PUBLICACIONES INTEGRANTES ORGANIZACIONES CONTACTO CIFRA EN FACEBOOK
Por palabras clave Por fecha
Informe de Coyuntura Nº16 | AGOSTO DE 2014

Descargar Informe (430 kb.)

Evolución de la actividad económica

A partir de la devaluación de comienzos del corriente año se percibe una caída de la actividad económica con un ritmo inflacionario elevado pero decreciente en el tiempo (cayó de un pico de 5,4% en febrero a 1,5% mensual en junio). Se recompusieron levemente las reservas internacionales y se registró un saldo comercial positivo (4.770 millones de dólares en el primer semestre según datos del Banco Central) aunque inferior al obtenido en años anteriores. Las abultadas importaciones de energía constituyeron una restricción significativa en este sentido que obedeció a la reducción de la producción interna a pesar del incremento de la producción de YPF. Por su parte, la retención de las exportaciones agropecuarias trajeron aparejadas una no desdeñable pérdida de ingresos al sector debido a la caída significativa de los precios internacionales. 

En este contexto, en términos de la economía real la mayor retracción se constató en la producción industrial liderada por la producción automotriz y la construcción. Su correlato en términos de la ocupación se expresaron principalmente en suspensiones y en un todavía leve incremento de la tasa de desempleo (que trepó al 7,5% en el segundo trimestre). El impacto en términos del salario real produjo un descenso del 7,7% en el primer trimestre, período que no contempla los ajustes de esos ingresos por los acuerdos establecidos en las paritarias. 

Sobre el desendeudamiento externo

Entre las múltiples transformaciones que se registraron en la economía argentina durante la última década hay dos que adquieren una especial relevancia porque constituyen “políticas de Estado” y su orientación es claramente divergente con la que adoptaron los países centrales a partir de la consolidación del neoliberalismo sustentado en políticas monetaristas: la política previsional y la vinculada al endeudamiento externo generado en las décadas anteriores. Sin embargo, entre ambas median diferencias que es preciso tener en cuenta debido a la transcendencia que asumen. La política previsional luego de haber incorporado millones de personas que tenían vedado ese derecho -proceso que ciertamente aún continua- se institucionalizó en octubre de 2008 mediante la Ley de movilidad jubilatoria que implicó independizar su ajuste periódico de las decisiones del Poder Ejecutivo.

Igualmente relevante y definida fue la política encarada respecto al notablemente elevado endeudamiento externo del sector público. Desde 2003 en adelante se avanzó en un inédito proceso de desendeudamiento que tuvo como hitos fundamentales las renegociaciones con quita de 2005 y 2010 así como la cancelación en efectivo de la deuda con el FMI que permitió recuperar la autonomía en términos de la política económica. Últimamente, esa política se complementó con el acuerdo con el “Club de París” y al mismo tiempo se vio cuestionada por el fallo de los tribunales norteamericanos en el conflicto con los “fondos buitres”. 

Sin embargo, más allá de ese conflicto sobre el cual CIFRA y el Área de Economía y Tecnología de la FLACSO plantearon su posición (ver el comunicado de prensa al final de este informe), resulta imprescindible señalar que, a diferencia de lo que ocurre con la política previsional, la relacionada a la deuda externa no avanzó en un acuerdo político que se expresara en términos legislativos, con fuerza de ley. 

Resulta indiscutible que avanzamos hacia un recambio presidencial el año entrante y que en el contexto de la crisis mundial iniciada en 2008 las discrepancias entre la política seguida internamente y la consolidación de la hegemonía neoliberal en los países centrales se acentuaron significativamente. Bajo esas circunstancias, desde el punto de vista de CIFRA la institucionalización de una “política de Estado” acerca del endeudamiento externo es de vital importancia siempre que allí se defina el límite máximo que puede alcanzar en el futuro la deuda externa -tanto en términos del PBI como de las reservas internacionales-, así como que establezca que su destino será para la expansión productiva, descartando la posibilidad de que se utilice para gastos corrientes estatales o para hacer posible la valorización financiera de los sectores oligopólicos, como ocurrió entre 1976 y 2001. En caso contrario, el pago de aproximadamente 190 mil millones de dólares que, de acuerdo a las estimaciones oficiales, se pagaron como parte de esta política de desendeudamiento abre la posibilidad de que se ponga en marcha un nuevo ciclo de endeudamiento externo que afecte seriamente las condiciones de vida de los sectores populares y permita la apropiación de una renta extraordinaria parte de los sectores de poder. 

CIFRA CTA
Centro de Investigación y Formación de la República Argentina
Central de Trabajadores de la Argentina
Piedras 1065. C1070AAU, CABA, Argentina
Tel. (54-11) 5238 9371
centro.cifra@gmail.com